26 de junio de 2009

Sobre las Redes sociales y la Información para el Retorno

Siempre me sorprendo con las actividades en las cuales nos vemos involucrados los Chilenos, tanto en Chile como en el extranjero… Aún más, cuando lo comento con mis colegas ellos tampoco dejan de sorprenderse y expresar en su alemán bien correcto: “Puchas, que son movidos los Chilenos!”.


Esta vez, tuve la oportunidad de participar en el seminario “Retorno y Carrera en Chile”, un seminario para Chilenos que han trabajado y/o estudiado en Alemania y que desean volver a Chile a trabajar. Fue organizado por como parte del programa de reintegración de capital humano avanzado por el Centro para la Migración Internacional y Desarrollo (CIM), en nombre del Ministerio Federal Alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ), contando con el apoyo de World University Services (WUS) y de la Asociación de Amistad Chileno-Alemana.


Fue una experiencia muy interesante ser parte de este grupo reunido en Bonn, Alemania. Primero, por la variedad de asistentes, tanto en rango de edad, profesiones, aspiraciones y personalidades. Esa mezcla de humor y de complicidad que se genera cuando nos juntamos entre compatriotas se hizo evidente desde el comienzo y se mantuvo durante los tres días del seminario, aportando a una muy buena atmósfera de convivencia. Segundo, porque el seminario aportó mucha información sobre la situación de Chile como país en vías de desarrollo, el mercado de trabajos, tendencias y qué esperar de la oferta de trabajos en nuestro país, además de temas como la ganancia intercultural y de las fortalezas adquiridas fuera de Chile. Otros temas que discutimos son los apoyos en Chile al emprendimiento y lo importante de una búsqueda inteligente y organizada de trabajo.

Nos informamos además de los beneficios a los cuales los Chilenos residentes en Alemania tienen opción de postular antes de volver, que incluyen desde ayudas económicas para pagar los pasajes, para transportar cosas entre Alemania y Chile, equipamiento para mejorar el futuro entorno de trabajo, sueldos de apoyo (por 6 meses hasta dos años), hasta la opción de comprar libros especializados anualmente. Además, nos informamos un poco más sobre la Asociación de Amistad Chileno-Alemana, que cuenta con una sede en Chile y que está compuesta por Chilenos y Chilenas que estudiaron o trabajaron en Alemania, y cuya tarea principal es “facilitar la reinserción social y laboral a través de la transferencia de capital humano especializado”, además de contribuir al desarrollo sustentable de Chile y al intercambio cultural con Alemania.

Este seminario no sólo nos entregó herramientas para el futuro retorno a nuestro país, sino que además nos otorgó esos beneficios intangibles de las redes de contacto, donde las personas que conoces se transforman en puntos amplificadores de experiencias y opiniones, y que pueden ser muy útiles para el futuro no tan lejano.

Gracias a todos aquellos que participaron en el seminario y que hicieron del fin de semana unos días encantadores a pesar del tiempo lluvioso. Agradezco especialmente a quienes organizaron el seminario y nos entregaron la información, estimulando el intercambio de ideas y de experiencias, Loreto Schnake, Francisca Neukrantz y Dr. Kambiz Ghawami.

Los invito entonces a informarse y mantenerse en conectado, a ampliar las redes de contacto y buscar los beneficios que se apliquen en estos programas para tener un regreso a casa mejor preparados y con energía para innovar y comenzar de nuevo.



















Mayor información:

- Asociación de Amistad Chileno-Alemana: contacto Sr. Ulises Antúnez info@amistadchilenoalemana.cl
- World University Services (WUS)
- www.zav-reintegration.de
- www.getjobs.net

12 de junio de 2009

¿El Origen de Qué?

No sólo es por los 200 años de su nacimiento y los 150 de la publicación del primer volumen de “El Origen de las Especies” que Charles Darwin está en todos lados, si no que son sus ideas y el momento histórico que éstas generaron las que han trascendido el paso de los años y que siguen causando polémica, dos siglos más tarde.

Darwin llega a nuestros veladores, computadores y televisores mostrándonos extrañas tierras y teorías. De pájaros a tortugas, de lémures a humanos, todos evolucionamos y tenemos un ancestro común. Es esta tan asumida teoría de la creación y evolución la que hoy en día todavía genera controversias, porque no sólo comprende ámbitos en la ciencia, sino que también afecta tangencialmente a otras áreas de la vida, pretendiendo responder preguntas como el origen de la vida y del universo, generando ciertos roces con las creencias teológicas. Pero vamos más allá de los temas que generan conflicto, porque hay mucho más detrás de lo que escuchamos de Charles Darwin en el día a día.

Darwin no sólo escribió “El Origen de las Especies”, sino que a su autoría se le deben más de veinte libros relacionados al tema. Los otros libros son manuscritos que muestran cómo las ideas de Darwin iban tomando forma a través de los años, para desarrollar una teoría más madura al final de su vida. Los “Cuadernos” (1836-1837) de Darwin, contienen diversa información, donde los más populares son los cuadernos “Rojo” y “Transmutación de las especies”. En ellos se describen los elementos básicos de sus teorías, y dan señales de la selección natural. En el cuaderno de “Transmutación de las especies” es dónde Darwin hizo un bosquejo sobre el “árbol de la vida”, el primer bosquejo de un árbol filogenético. Pero es mucho más tarde, en “Bosquejos” (1842) y “Ensayos” (1844), donde Darwin pretende y comienza a plasmar sus pensamientos y organizarlos de manera coherente, donde ya les asigna un nombre a sus ideas de evolución.
Hay mucho que decir respecto de los otros libros de Darwin, del aporte y complemento que estos entregan para la mejor comprensión de su teoría que cambió el rumbo de la humanidad para siempre.

Este es mi pequeño homenaje a quién pensó más allá de los límites tradicionales y se atrevió a cruzar la frontera de una ciencia convencional y hermética. Que su legado nos inspire y nos deje ese gustillo a triunfo cuando emprendamos una de nuestras aventuras científicas, esas que no sabemos cómo van a terminar.

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  • Más información:
- Evolutionary Writings: Including the Autobiographies (Oxford World's Classics). Darwin C. (Author), Secord J.A. (Editor)
- Darwin's Other Books: “Red” and “Transmutation”Notebooks, “Sketch,” “Essay,” and Natural Selection. Eldredge N. (2005) PLoS Biol 3(11): e382.
- www.darwinlibrary.amnh.org
- www.darwin-online.org.uk
- www.darwin200.org
- www.talkorigins.org
- www.evolution.berkeley.edu

25 de mayo de 2009

Globalización de la Ciencia – Al infinito y más allá...

Globalización es una palabra de moda, la usamos para todo y nos gusta agregarla en comentarios y opiniones. En ciencia, esta palabra de trece letras entrega oportunidades y posibilidades infinitas, nunca antes imaginadas.

Cuando la economía se globaliza, el mundo se hace más pequeño, las barreras geográficas ya no significan tanto, y todo este proceso se ve particularmente reflejado en las ciencias. La globalización cambia la naturaleza de la ciencia y la tecnología porque le da un valor alcanzable y cercano.

Los científicos representan una fuerza laboral técnicamente capacitada, pero también altamente móvil. Esta movilidad favorece el desarrollo de tecnologías y la innovación, además del tremendo aporte que generan estos intercambios de conocimientos y experiencias. La capacidad de generar una visión globalizada de la ciencia ha permitido que diversas universidades del mundo abran sus puertas a programas internacionales (como el en que me encuentro realizando mi Ph.D) y a proyectos que incluyen al menos una colaboración internacional (por ejemplo, proyectos de la Unión Europea como las becas Marie Curie). Pero no sólo universidades, sino que también instituciones han abierto las puertas a científicos Chilenos, algo que antes sonaba tan lejano o inalcanzable. De esta manera, muchos de mis colegas veterinarios se encuentran trabajando en organismos internacionales como la OIE (Organización Internacional de Epizootias), la FAO (Organización Mundial de Alimentos y Agriculura).

Es importante destacar que en la globalización no sólo cuentan quienes están afuera de Chile haciendo ciencia, sino que un rol muy importante lo juegan quienes están en Chile generando cooperaciones internacionales y abriendo las puertas a científicos extranjeros, para capacitarse en Chile y para contribuir a la ciencia local.

Los científicos en cierta manera están muy preparados para la globalización y para este movimiento migratorio que se genera con la ciencia “del mundo”, ya que principalmente la mayoría se concentra donde se está invirtiendo en ciencia. Es por esto que la industria, pero también los gobiernos deben apoyar e impulsar proyectos que involucren colaboraciones internacionales, y considerarlo dentro de las prioridades en las gestión de gobierno.

En el área de las ciencias de la salud, en la cual la Medicina Vetrinaria también juega un rol importante, se han evaluado los beneficios de estas conoperaciones internacionales, demostrando que el porcentaje de publicaciones científicas de autores basado en EE.UU., en conjunto con autores internacionales ha aumentado de un 8% en 1988 a un 20% en el 2005. Los científicos que tienen la posibilidad de generar colaboraciones internacionales benefician a su propio país. En el caso de áreas como salud animal y humana, los investigadores adquieren capacidades tecnológicas, pero el hecho de asociarse en un proyecto común los invita a explorar las potencialidades de sus disciplinas, desafiando los enfoques convencionales, generando respuestas adaptadas a la realidad local.

A pesar de que muchos países no cuentan con los recursos para efectivamente establecer cooperaciones o integrar a los científicos que se encuentran en el extranjero, sí se ven los primeros intentos de generar redes de contactos (como RedCiencia) y de incluir e involucrar a los investigadores locales en el extranjero.

El intercambio y la globalización ofrecen beneficios porque se generan desde una perspectiva constructivista.

Más información sobre este tema:

- Anand N., Hofman K., Glass R. (2009). The globalization of health research: harnessing the scientific diaspora. Academic Medicine. April 2009 – Volume 84 – Issue 4 – pp 525-534.

- Leech m., Scoones I., Wynne B. (2005). Science and Citizens. Globalization and the Challenge of Engagement. Zed Books Ltd., Londres.

7 de mayo de 2009

Porca Miseria!

Porca miseria! Eso era lo que mi abuelo - el Nono Pepe - decía cada vez que se encontraba demasiado enfadado como para decir un garabato peor. Significa literalmente: “miseria puerca”, pero también tiene otros significados que podremos discutir más adelante (porque suelen ser un poco más agresivos e impropios).
No se me ocurre mejor frase para describir lo que el mundo ha enfrentado en los últimos días con la influenza “porcina” (término MUY controversial y no del todo adecuado), especialmente por cómo hemos notado las fallas que han tenido los diversos gobiernos y la prensa en la correcta difusión e información del público general respecto de los riesgos, prevención y procedimientos a seguir respecto a esta enfermedad. Un error tras otro han llevado al pánico y a la mala información de la población.
Nos preguntamos por qué? Cómo puede pasar algo así? La información del riesgo no es algo fácil y se ha estudiado desde hace algún tiempo. El principal problema es el vacío que se genera entre los comunicadores (científicos y gobierno, en este caso) y el público. Este vacío genera que se inventen soluciones, testimonios, datos, etc. para cubrir esa falta de información y se mantenga un círculo vicioso de desinformación, porque la gente exige respuestas inmediatas (AHORA!) para poder reaccionar lo más rápido posible.
Hay muchos puntos interesantes en este debate sobre la correcta información del riesgo. Un factor muy importante es la percepción del riesgo por parte de la población, que generalmente es MUY diferente a la percepción del riesgo que tienen los científicos, quienes son los encargados de entregar esa información al gobierno. Casos como la información generada durante los brotes de “vaca loca” (encefalopatía esponjiforme bovina), influenza aviar y otras enfermedades han dejado moralejas, pero seguimos sin aprender la lección.
En mi caso, a pesar de haber investigado varios días el origen de este brote, no he podido encontrar evidencias concretas de cómo, dónde y cuándo se inicio. Muchas preguntas quedan abiertas, sin responder. Fallas en la comunicación del riesgo?... de todas maneras!.
Estas dos últimas semanas hemos sido testigos de más ejemplos devastadores de la mala comunicación entre científicos – gobierno – público: el sacrificio de todos los cerdos en Egipto, gobiernos que instan la compra inmediata de antivirales o las vacunaciones masivas, etc. Los mensajes que deberían difundirse son esperanzadores, no caigamos en la desesperación. Sí, hay riesgos de que la influenza A/H1N1 se disemine por el mundo, pero por ahora es un brote de transmisión muy lenta, de baja mortalidad. No es una influenza “porcina” sino “humana”. No se contagia por el consumo de carne de cerdo. Si es diagnosticada a tiempo, sí tiene tratamiento.
Mantenerse bien informado es la clave, además no crea todo lo que le digan o lo que encuentre en internet (hay artículos sin bases científicas que sólo tienden a confundir), y sea capaz de filtrar las noticias. Una buena comunicación es MUY importante y mantenerse informado es lo ideal.
Más información sobre este tema:
http://www.psandman.com/#swineflumsg
http://www.pandemicflu.gov/news/rcommunication.html

Lectura recomendada sobre este tema:
Mad cows and mother's milk: the perils of poor risk communication (452 pages)
By William Leiss, Douglas Alan Powell, 2004
Published by McGill - Queen's Press

3 de abril de 2009

Colaboración es la idea detrás del concepto “Una Medicina – Una Salud”

El concepto de “Una Medicina – Una Salud” ha adquirido gran importancia en el último tiempo y es uno de los términos que se está repitiendo en los círculos de investigación biomédica y salud pública. Este concepto promueve un acercamiento y comunicación multidisciplinaria e igualitaria entre las diferentes áreas de la medicina humana y animal. Esta cooperación mejoraría las diferentes áreas involucradas en la salud tanto humana como animal para las futuras generaciones.
Las distintas realidades mundiales y las experiencias históricas han generado este concepto, apartir de lo vivido con las grandes pandemias y enfermedades transmisibles entre animales y humanos (zoonosis), entre otros.
Los desafíos que nos presentan las enfermedades emergentes y otras condiciones como la resistencia bacteriana y el cambio climático, han demostrado que las ciencias debería recurrir a una herramienta que permita obtener una visión más global del problema, y esto presentaría ventajas inigualables.
Este concepto otorga a los científicos hoy en día la capacidad de colaborar de manera cruzada con otras ciencias, por lo que no sólo médicos y veterinarios se ven beneficiados, si no que también otra gran variedad de profesionales involucrados en las distintas áreas de la salud, como lo son científicos relacionados al medio ambiente, expertos en fauna silvestre, profesionales de la salud pública, por ejemplo.
Este concepto fue desarrollado en EE.UU. por Ronald M. Davis y Roger Mahr. La inquietud nació cuando Ronald era Presidente de la Asociación Americana de Medicina (AMA) y Roger era Presidente de la Asociación Americana de Medicina Veterinaria (AVMA), colaboraciones surgieron y se dieron cuanta de la efectividad de esta visión integrativa de la medicina y las contribuciones que en un esfuerzo en conjunto podrían lograr. Así, poco a poco surgió el concepto que se ha ido integrando en instituciones veterinarias y médicas a lo largo de todo Norteamérica.
En Sudamérica, “Una Medicina – Una Salud” es un concepto nuevo, que se maneja principalmente a nivel de salud pública. En Chile, profesionales de las áreas de la salud están incluyendo el concepto y logrando incorporar esta mirada en sus investigaciones.
Para el futuro hay muchos desafíos y preguntas por responder, pero es muy importante que paulatinamente vayamos viendo a la medicina como una ciencia integrativa y cooperativa, lo que ayudará al desarrollo de tecnologías y entregará soluciones a tantos de los problemas que permanecen sin resolver.
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Referencias:
- Bruce Kaplan, Laura H. Kahn & Thomas P. MonathKahn, L. (2009). The Brewing storm. Veterinaria Italiana. 42 (1),19-21